viernes, 19 de diciembre de 2008

Alución a la primera carta jugada

Ella (la religión) es la realización fantastica del ser humano mientras el ser humano no posee una realidad verdadera. El sufrimiento religioso es, al mismo tiempo, expresión del sufrimiento real y una protesta contra este. La religión es el suspiro de la criatura oprimida, el sentimiento de un mundo sin corazón, el alma de condiciones desalmadas. Es el opio del pueblo.
La abolición de la religión como felicidad ilusoria de los hombres es la exigencia de una felicidad real. Pedir el abandono de sus ilusiones acerca de su condición es pedir el abandono de una condición que necesita de ilusiones.
La crítica no ha quitado las flores imaginarias de las cadenas para que el hombre soporte a estas últimas sin fantasías ni consuelo, sino para que se despoje de ellas y recoja la flor viva. La crítica de la religión desengaña al hombre a fin de que piense, actúe y modele su realidad como hombre que ha perdido sus ilusiones y reconquistado su corazón

Karl Marx

viernes, 28 de noviembre de 2008

Primera Carta Jugada


Se abre el juego sagrado, primer movimiento desorientado porque sí, por primero, sin voluntad o de aquel primer motor inmóvil.
disección al aire libre latiendo directo al cielo, respira del sol por encadenado al suelo, respira del suelo ahogado en el dibujo de una nuve que se adentra o se vá.
estacado, crudo, amordazado, por darse así a la cruz tambien se vá

martes, 25 de noviembre de 2008

Mal Sueño

Lo vi acercarse enfurecido, la frente le brillaba en un sudor frío, casi metálico, de trompo metálico., y desde esos ojos desorbitados dos estacas se clavaban en mí como vidrios fanáticos.
Todo su cuerpo temblaba y de las flácidas mejillas, brotadas en pequeñas gotas, se traducía aquel movimiento frenético casi convulsivo., Empuñaba un revolver, apuntándolo hacia mi mientras se acercaba cautelosamente, como un gato, como esos animales que intimidan a su presa mirándolas directamente a sus ojos antes de atacarlas, hipnotizándolas., pero a pesar de toda su histeria y nerviosismo todavía se controlaba y ahí me quede esperándolo, caído a un costado.

No oí los disparos pero sí sentí los aguijonazos desarmando parte de mi cabeza., aunque no sentí más que eso, una sensación de avispas en mi cerebro.
Antes de poder reaccionar, tumbado boca abajo, besando el suelo, el torrente de sangre tibia y negra me sumergió en un denso sueño que por denso se convirtió en asfixiante.
No supe por donde más sangraba solo sabia que mi fluido estaba ahí, desparramado. Cuando empecé a dormirme supe que estaba muriendo y me deje llevar como la hoja que cansada se desprende y cae al río en remolinos.

Puede que hallan pasado siglos o minutos de mi muerte pues no tengo la mas minima noción de tiempo ni espacio, aquí solo reina un blanco absoluto y no sé si es porque no tengo ojos para ver o aquí simplemente todo es blanco.
Todavía puedo evocar imágenes, copias pálidas y transparentes de las impresiones fuertes que alguna vez fueron, fruto maduro de mis memorias que se proyecta sobre aquel fondo blanco pero sin poder modelarlas, tan solo observarlas, como el espectador mudo de una película que se repite constantemente, el rollo infinito de todos mis días vividos.

Nadie vino a recibirme, no hay grandes puertas, ni jardines paradisíacos, ni siquiera jueces, no hay voces, ni nada, solo yo o el montón de vivencias que me conforman flotando en el vacío eterno de la muerte.


Hugo Tartar

lunes, 17 de noviembre de 2008

La Alegria de Vivir












Cuento: La aldea de los molinos de agua - Dreams - Akira Kurosawa

jueves, 13 de noviembre de 2008

La Pecera



Mi pecera, contenedor de todo lo mio., A veces todavía me veo suspendido, y después de tanto correr , avanzar, construir, progresar es como si siempre estuviera ahí, el fondo donde se ve uno mismo reflejado inmutable, invariable "con tu cara de pescado" y el tiempo, el fluido vital contenido y limitado para uno mismo.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Manifiesto Anti Aire Condicionado



y en la lista de cosas que nuestra realidad social (Argentina) torna aparentemente imprescindibles podemos agregar:

El aire acondicionado, el plasma, el celular, el coche a todos lados, Internet
o por qué no, el bendito "sistema"

Evidentemente ninguna de estas cosas fue, ni será necesaria para vivir una vida feliz o plena y por el contrario, si lo pensamos en efectos globales es evidente que están siendo altamente nocivas con el planeta y por consecuencia con nosotros mismos que habitamos indefectiblemente en él. Y casi sin mencionar que esta carencia o necesidad inventada une nuestra fragil existencia a la posecion de objetos, o sea "si tengo existo".
Un ejemplo: el otro día anduve por el locuras de Once a la búsqueda de unas entradas, en realidad para informarme sobre el precio de las mismas, y cuando me acerque al mostrador el pibe que atendía al preguntarle por el precio me dice implacable: - nooo.... estamos sin sistema, o sea que sin sistema no podes mirar un talonario y chequear por vos mismo, o pensar, o intentar algo por lo menos, no parece ser que no.
Que se venga todo abajo entonces y de una vez!!!!
vivimos muchos años sin ellas, y sin embargo hoy en día parece imposible una vida sin su presencia, alguna ves leí o vi una pelicula, no sé "La seguridad de los objetos" la llaman. Y que querés? si te bombardean todo el tiempo, te crean la necesidad desde que naces hasta que te morís, y la paradoja es que muchas veces te morís cuando mas las complaces. Y lo mas gracioso de todo es que el aire condicionado es el más explicito de todos: te condiciona el aire, te condiciona que respires, TE CONDICIONA LA VIDA (este debería ser su eslogan)

jueves, 6 de noviembre de 2008

Viaje a las aguas frias del sur



Bueno, basta de videos "por ahora".

M.P.N.Q.P

Movimento possível num quadro preto



Hugo Tartar
"apenas estoy provando con el movie maker"

viernes, 31 de octubre de 2008

La ballena Franca

miércoles, 29 de octubre de 2008

El SUR






miércoles, 24 de septiembre de 2008

Luna sobre Porto Alegre

(para Maricel Lopez)
de Kevin Johansen


No sé si la luna está sobre Porto Alegre
O si Porto Alegre está sobre la luna
Nunca estuve tan perdido en mi vida
Y así me gusta, me gusta así.

No sé si habrá un amor en cada puerto
O un puerto en cada uno de mis amores
Donde anclar un pobre barco, casi hundido
Y así nos gusta, nos gusta así.

Hay cosas que no se explican
Cosas que no se entienden
Y así yo las quiero dejar

Hay cosas que no se dicen
Cosas que no se piensan
Y todo sabemos igual

No sé si la luna esta sobre Porto Alegre
O si están al lado, una de la otra
Hoy un sentimiento extraño me provoca
Tenerte cerca , lejos de mí.

No sé si estaré finalmente enamorado
Me aterra el futuro y me agobia el pasado
Lo que era importante nunca me ha importado
Y así me gusta, me gusta, si.

Hay cosas que no se explican
Cosas que no se entienden
Y así no las quiero dejar

Hay cosas que no se miran
Cosas que no se tocan
Y todos queremos tocar

No sé si la luna está sobre Porto Alegre…

Y yo para mi pichuka, con quien alguna vez tambien nos perdimos en aquella luna.

lunes, 22 de septiembre de 2008

MANUAL DE INSTRUCCIONES

La tarea de ablandar el ladrillo todos los días, la tarea de abrirse paso en
la masa pegajosa que se proclama mundo, cada mañana topar con el paralelepípedo de nombre repugnante, con la satisfacción perruna de que
todo esté en su sitio, la misma mujer al lado, los mismos zapatos, el mismo
sabor de la misma pasta dentífrica, la misma tristeza de las casas de
enfrente, del sucio tablero de ventanas de tiempo con su letrero «Hotel de
Belgique».
Meter la cabeza como un toro desganado contra la masa transparente en
cuyo centro tomamos café con leche y abrimos el diario para saber lo que
ocurrió en cualquiera de los rincones del ladrillo de cristal. Negarse a que el
acto delicado de girar el picaporte, ese acto por el cual todo podría
transformarse, se cumpla con la fría eficacia de un reflejo cotidiano. Hasta
luego, querida. Que te vaya bien.
Apretar una cucharita entre los dedos y sentir su latido de metal, su
advertencia sospechosa. Cómo duele negar una cucharita, negar una puerta,
negar todo lo que el hábito lame hasta darle suavidad satisfactoria. Tanto
más simple aceptar la fácil solicitud de la cuchara, emplearla para revolver
el café.
Y no que esté mal si las cosas nos encuentran otra vez cada día y son las
mismas. Que a nuestro lado haya la misma mujer, el mismo reloj, y que la
novela abierta sobre la mesa eche a andar otra vez en la bicicleta de
nuestros anteojos, ¿por qué estaría mal? Pero como un toro triste hay que
agachar la cabeza, del centro del ladrillo de cristal empujar hacia afuera,
hacia lo otro tan cerca de nosotros, inasible como el picador tan cerca del
toro. Castigarse los ojos mirando eso que anda por el cielo y acepta
taimadamente su nombre de nube, su réplica catalogada en la memoria. No
creas que el teléfono va a darte los números que buscas. ¿Por qué te los
daría? Solamente vendrá lo que tienes preparado y resuelto, el triste reflejo
de tu esperanza, ese mono que se rasca sobre una mesa y tiembla de frío.
Rómpele la cabeza a ese mono, corre desde el centro de la pared y ábrete
paso. ¡Oh, como cantan en el piso de arriba! Hay un piso de arriba en esta
casa, con otras gentes. Hay un piso de arriba donde vive gente que no
sospecha su piso de abajo, y estamos todos en el ladrillo de cristal. Y si de
pronto una polilla se para al borde de un lápiz y late como un fuego
ceniciento, mírala, yo la estoy mirando, estoy palpando su corazón
pequeñísimo, y la oigo, esa polilla resuena en la pasta de cristal congelado,
no todo está perdido. Cuando abra la puerta y me asome a la escalera, sabré
que abajo empieza la calle; no el molde ya aceptado, no las casas ya
sabidas, no el hotel de enfrente; la calle, la viva floresta donde cada instante
puede arrojarse sobre mí como una magnolia, donde las caras van a nacer
cuando las mire, cuando avance un poco más, cuando con los codos y las
pestañas y las uñas me rompa minuciosamente contra la pasta del ladrillo de
cristal, y juegue mi vida mientras avanzo paso a paso para ir a comprar el
diario a la esquina.

JULIO CORTÁZAR



y frente al espejo aceptar la suavidad de una cara conocida negando toda su posible indefinicion o tal vez, si no todo esta perdido, inventarse y descubrirse cada mañana como a cualquier otro rostro en la calle.

jueves, 18 de septiembre de 2008

BUEN VIAJE





miércoles, 17 de septiembre de 2008

TODOS POR TODOS

Por favor hace click acá y enterate

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Antes que termine el día, dos cositas más

la primera: ofrecerles un rumbo posible para el sabado, la banda de un amigo baterista toca en San Telmo.



la segunda: compartir este muy buen tragichiste